
Centenares de adolescentes en Eritrea, Africa, que terminaron su décimo primer año de escuela, fueron obligados a prestar servicio militar durante este verano en el campamento Sawa. Algunos inocentemente llevaron un ejemplar de la Biblia entre sus equipajes.
Pero los comandantes odian la Biblia. Ordenaron buscar entre las pertenencias de todos los jóvenes y el 18 de agosto, 35 culpables fueron arrestados y sometidos a severas torturas. Al día siguiente, otros 27 adolescentes fueron añadidos a las víctimas. En total, 30% son niñas y 70% muchachos.
No solo fueron torturados, sino que desde entonces los 62 han estado encerrados en contenedores de metal donde no tienen luz ni suficiente aire, sufren de un calor extremo y no reciben alimento suficiente ni tratamiento médico.
Los que fueron hallados con Biblias, pertenecen a la mayoría de las 12 congregaciones independientes protestantes en Eritrea. Dichas Iglesias han sido perseguidas por el gobierno durante los últimos 15 meses y se les ha ordenado dejar de reunirse.
Una semana después del arresto de los jóvenes, cinco aceptaron renunciar a su fe evangélica e ingresar a las filas de la Iglesia Ortodoxa, aunque los 57 restantes sí soportaron la prueba.
Hasta donde se sabe, 213 creyentes están encarcelados actualmente en Eritrea, incluyendo a 16 mujeres militares y 63 soldados varones encerrados en marzo 2002 por negarse a renunciar a su creencia pentecostal y regresar a la Iglesia Ortodoxa predominante.
Dos más son evangélicos que trataban de juntar ropa y dinero para los presos, además de un pastor y 11 miembros de su Iglesia, entre otros.
La Casa de la Libertad (Freedom House) considera que Eritrea tiene uno de los regímenes más represivos del mundo entero. Sin embargo, el 1 de mayo el gobierno emitió una declaración que no existe persecución religiosa en su país.
Fuente: Compass Direct. Redacción: ACPress.net