SOLO SOY...
¡Eso no está bien! ¡No debería ser así!, grito en mi interior... De repente ella se vuelve y levanta su vista: me está mirando a mí.
¡Sus ojos!, ¡son sus ojos lo que me traspasa hasta lo más hondo! ¿Qué están diciendo?
«Sólo soy una niñita», dicen a cualquiera que tenga ojos para ver y emociones para responder. «Se me debe amar y proteger, no rechazar y maltratar.
»Sólo soy una niñita. No puedo en absoluto cuidar de mí misma. Sin adultos que me alimenten y me vistan moriré. Pero aquí estoy, sola. Nadie se preocupa de lo que me está sucediendo, en especial mamá y papá. ¿Por qué?
Esa mirada final de sus ojos antes de apartarse de mí expresa: «Soy demasiado pequeña, y estoy demasiado herida y demasiado sola para saber lo que me está sucediendo. »¿Qué pasa con mi futuro? No sé lo que esa palabra significa. No tengo futuro alguno, sólo el ahora, que significa que debo sobrevivir. »¿Y qué de mi pasado? Tampoco lo conozco. ¿Es ese pasado en verdad algo pasado o forma parte todavía de mi ahora? Debo sobrevivir al ahora, que es lo único que conozco, y ese ahora está cargado de sufrimiento. »Tengo demasiado miedo para estar atemorizada. Estoy demasiado confusa para pensar, demasiado sola para hablar Sólo soy una niñita». Dicho esto, la pequeña vuelve su espalda. Se ha ido. Sólo era una niñita.
¡Oh Señor! ¡Si hubiera podido rescatarla! ¡Si pudiese librar a los millones de otras niñitas que en este mundo perverso sufren abusos de parte de aquellos que deberían ser sus protectores! Si pudiese ¡Pero no puedo! Son demasiadas.
Si... son demasiada, pero sólo un niño o niña que tu pudieses alcanzar, harías la diferencia de no estar haciendo nada, yo te he puesto para ser luz en las tinieblas MARCA LA DIFERENCIA, AFUERA HAY UN NIÑO O UNA NIÑA QUE ESPERA POR TU AMOR
PROYECTO EVANGELISMO
2 comentarios
Johana -
Tania -